QR-Codes y Open Innovation

Los últimos años nos hemos reunido con más de 100 empresas de todo tipo y propuesto distintas acciones a basadas QR-Codes. Las reacciones que hemos obtenido las recogimos en el post “reacciones ante la innovación” . Hoy sintetizamos algunas de la reflexiones que hemos realizado a lo largo de este tiempo y las compartimos con vosotros.

1) La innovación debe formar parte del ADN de la empresa.

La innovación reactiva, por ejemplo a un descenso de las ventas, no es innovación. Es un no-tenemos-más-remedio. En estos escenarios tan habituales últimamente, se suceden la improvisación, la falta de método, las prisas y los excesos de intuición.

Cuando una empresa no está vendiendo todo lo necesario y espera salir a flote innovando debe ser consciente, como mínimo, de que va tarde.

No importa si se innova mediante una red de proveedores o un responsable interno, si no que la cultura de la impresa incluya preguntas de este tipo: ¿qué vamos a estar vendiendo dentro de 1 año?, ¿qué puedo hacer hoy que no podía hacer ayer?, ¿cuál es mi razón de ser?, ¿cuáles son mis constricciones?. La innovación debe ser cultura, debe ser actitud.

En periodos en los que las cosas van bien hay que anticiparse al mercado, investigar nuevos recursos, tendencias, tecnologías, pensar, repensar, etc. Se debe incentivar y dotar de recursos a los responsables del futuro de la compañía. Hay que innovar también en las fórmulas de gestión.

Como en todo área de una empresa siempre ayudará que se tenga un buen un plan y una metodología de trabajo.

2) Los profesionales de la innovación deben ser personas curiosas por naturaleza

Cuanto más variopinto sea el perfil del profesional de la innovación mejor.

La multidisciplinariedad es un grado y contar con un background personal y profesional variado ayuda a generar ideas más ricas. No hace falta decir que el trabajo en en equipo diverso y plural (cultura, género, edad, formación, etc.) aportará distintos puntos de vista y nuevas variables.

No estamos describiendo aunque pueda parecerlo la figura de “genio loco”. Para innovar en cualquier campo se debe conocer a fondo su historia, sus técnicas, su mercado, su momento, etc. Dalí revolucionó la pintura y otras artes plásticas pero ya dominaba a la perfección todas las técnicas de las disciplina. A Picasso la inspiración siempre le cogía trabajando. Einstein afirmaba: “No tengo talentos especiales, pero sí soy profundamente curioso”.

No siendo Dalí, ni Picasso, ni Einstein deberemos dar alas a nuestra curiosidad y trabajar duro para hacer que nuestros pequeños proyectos sean, aunque sea por un instante, algo más innovadores.

3) Los profesionales de la innovación deben tener orientación al negocio

El ciclo de la innovación empresarial se cierra cuando una idea se convierte en negocio. Los excesos de creatividad y/o de codicia no suelen ser buenos compañeros en procesos de innovación.

Los profesionales orientados al negocio son más receptivos a propuestas innovadoras porque son conscientes de que no todo seguirá siempre igual y piensan a largo plazo.

Siempre que hemos expuesto ideas a socios o propietarios de compañías se han mostrado más claros, directos y sinceros que un mando intermedio respecto la la exposición de sus objetivos y estrategias.

4) Los profesionales de la innovación deben ser generosos (pero no tontos)

Lo “open” mola. La cultura de publicar, compartir, las licencias creative commons, etc. son poderosísimos recursos que nos puede llevar a dónde nunca imaginamos y antes de lo que esperamos.

La herramientas con las que trabajamos no son nuestras (ej. PHP, WP, Google, etc.), no hemos pagado por ellas, pero las usamos a diario. Tampoco somos dueños de nuestras ideas porque una vez la hemos publicado ya son de todos. Sólo somos dueños de nuestro tiempo y decidir dónde lo invertimos.

Por nuestra experiencia hay empresas y profesionales se aprovechan de este espíritu abierto y confunden (consciente o inconscientemente) lo “open” con lo “gratis”. No hay que ser naif y estar atento con quién hablamos. Es preferible que nos roben una idea a que nos roben el tiempo.Tendremos más ideas, pero no viviremos más años.

Ser bloggero y realizar tareas de divulgación no remuneradas no implica ser una organización sin ánimo de lucro ni contar con un modelo de negocio.

5) Hay que ser valiente (de verdad)

La apuestas hay que hacerlas a lo grande. Las maquetas, los tests, las betas, etc… son parte del proceso pero si se llega al punto en que hay que probar una idea hay que hacerlo a lo grande. La probabilidad de éxito de un test es directamente proporcional a la energía dedicada.

La fe se puede definir por creer en aquello en que no ves y cuando se innova a menudo hay que tener un poco de fe.

La certidumbre será un bien escaso en el futuro y si se quiere ser competitivo habrá que aprender a gestionarla personal y empresarialmente.

En el último First Tuesday al que acudí, Xavier Verdaguer apuntaba la pregunta estrella de los business angels americanos: ¿Qué haces tú que no haga nadie en el mercado? y la contraponía con la del inversor español típico: ¿Qué haces tú que ya haga alguien en el mercado y esté ganando dinero?. Así vamos.

En QR-Planet hoy cumplimos un año como consultoría especializada en códigos QR e innovación en el sector editorial, publicidad y marketing. 

¡Gracias a todos/as por enseñarnos tanto y hacernos pensar!

 

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